| Cada lugar disfruta de sus propios horizontes |
| Centros hay aún ignoran lo que más allá acontece |
| Y no, dónde no |
| Cada lugar esclavo de la historia y del presente |
| Ve marchito su futuro sin que nadie lo lamente |
| Y no, dónde no |
| No, veneno |
| Van de la mano el pordiosero y el mito |
| Pisan el pan donde su hocico han de hundir |
| Si el caudal desborda su caprichos |
| Otros serán que pagarán el desliz |
| Ofrendarán con deudas a delirios |
| Desorientando al sesudo infeliz |
| Un vacío de apetentes brillos |
| Digno manjar de ajeno porvenir |
| Cada individuo asume cuáles son sus horizontes |
| Y no, dónde no |
| No, veneno |
| Van de la mano el pordiosero y el mito |
| Pisan el pan donde su hocico han de hundir |
| Si el caudal desborda su caprichos |
| Otros serán que pagarán el desliz |
| Ofrendarán con deudas a delirios |
| Desorientando al sesudo infeliz |
| Un vacío de apetentes brillos |
| Digno manjar de ajeno porvenir |