| Es que ya me he cansado, de creer tus palabras |
| Y tratar con curitas, tus heridas de bala |
| Es que ya me he cansado ponerme de segundo |
| Y ver cuánto me cuesta, admitir que es mi culpa |
| Me llamas porque sabes que yo siempre te respondo |
| Sabes muy bien que al escuchar tu voz, me descompongo |
| Vuelvo cada vez aunque no quiera |
| A la versión de ti que solo existe en mi cabeza |
| Yo sé que nunca me quisiste herir |
| Pero: ¿qué hago? |
| Pedirte que cambies ya es demasiado |
| Espero que algún día te arrepientas |
| Cuando llegue alguien más que por fin |
| No me quiera a medias |
| No entiendes que quisiera, correr de lo que siento |
| Pero voy enterrando, mis pies en el cemento |
| Tengo miedo que cada vez que te vea sea lo mismo |
| Que deje que vuelvas siempre sin aviso |
| Que viva mi vida a tu ritmo y que pienses que te necesito |
| Vuelvo cada vez aunque no quiera |
| A la versión de ti que solo existe en mi cabeza |
| Yo sé que nunca me quisiste herir |
| Pero: ¿qué hago? |
| Pedirte que cambies ya es demasiado |
| Espero que algún día te arrepientas |
| Cuando llegue alguien más que por fin |
| No me quiera a medias |
| Vuelvo cada vez aunque no quiera |
| A la versión de ti que solo existe en mi cabeza |
| Yo sé que nunca me quisiste herir |
| Pero: ¿qué hago? |
| Pedirte que cambies ya es demasiado |