| Una llaga que no tiene cura |
| Un abismo que no tiene fin |
| Un fracaso tras otro fracaso |
| Una vida que debo seguir |
| Una vida de perro que llevo |
| La que tú me dejaste al partir |
| Cuando todos decían que eras malo |
| Yo de nada me quise creer |
| Y una tarde que yo regresaba |
| En la casa ya no te encontré |
| Desde entonces, las copas me ayudan |
| A borrar lo amargo de tu hiel |
| Tú gozando feliz de la vida |
| Yo sufriendo y chupando botellas |
| Tú tirando por ahí tus caricias |
| Yo tirada en alguna taberna |
| Voy pidiéndole a gritos al Cielo |
| Que de plano me apague la vela |
| ¡Ay, nomás me andas tanteando! |
| Una llaga que no tiene cura |
| Un abismo que no tiene fin |
| Un fracaso tras otro fracaso |
| Una vida que debo seguir |
| Una vida de perro que llevo |
| La que tú me dejaste al partir |
| Cuando todos decían que eras malo |
| Yo de nada me quise creer |
| Y una tarde que yo regresaba |
| En la casa ya no te encontré |
| Desde entonces, las copas me ayudan |
| A borrar lo amargo de tu hiel |
| Tú gozando feliz de la vida |
| Yo sufriendo y chupando botellas |
| Tú tirando por ahí tus caricias |
| Yo tirada en alguna taberna |
| Voy pidiéndole a gritos al Cielo |
| Que de plano me apague la vela |