| Es hijo malevo, tristón y canyengue, |
| nació en la miseria del viejo Arrabal, |
| su primer amigo fue un taita de lengue, |
| su mina primera vestía percal. |
| Recibió el bautismo en una cortada |
| y fue su padrino un taita ladrón, |
| se ganó el lao flaco de la muchachada |
| que en una quebrada le dio el corazón. |
| ¡Tango argentino!, |
| Sos el himno del suburbio |
| y en jaranas o disturbios |
| siempre supiste tallar. |
| Y que en los patios |
| con querosén alumbrados |
| los taitas te han proclamado |
| el alma del Arrabal. |
| De tus buenos tiempos aún hoy palpitan |
| «El choclo», «Pelele», «El taita», «El caburé», |
| «La morocha», «El catre"y «La cumparsita», |
| aquel «Entrerriano"y el «Sábado inglés». |
| ¡Qué quieren aquellos jaileifes del Centro |
| que te han disfrazao y te han hecho un bacán; |
| serás siempre extraño en la aristocracia, |
| en cambio sos hijo acá en tu Arrabal! |
| ¡Tango argentino!, |
| El de cortes compadrones, |
| rezongos de bandoneones |
| y sollozos de violín. |
| Y que en los patios |
| con querosén alumbrados |
| los taitas te han proclamado |
| el alma del Arrabal. |