| Piantá de aquí, no vuelvas en tu vida. |
| Ya me tenés bien requeteamurada. |
| No puedo más pasarla sin comida |
| ni oírte así, decir tanta pavada. |
| ¿No te das cuenta que sos un engrupido? |
| ¿Te creés que al mundo lo vas a arreglar vos? |
| ¡Si aquí, ni Dios rescata lo perdido! |
| ¿Qué querés vos? ¡Hacé el favor! |
| Lo que hace falta es empacar mucha moneda, |
| vender el alma, rifar el corazón, |
| tirar la poca decencia que te queda… |
| Plata, plata, plata y plata otra vez… |
| Así es posible que morfés todos los días, |
| tengas amigos, casa, nombre… y lo que quieras vos. |
| El verdadero amor se ahogó en la sopa: |
| la panza es reina y el dinero Dios. |
| ¿Pero no ves, gilito embanderado, |
| que la razón la tiene el de más guita? |
| ¿Que la honradez la venden al contado |
| y a la moral la dan por moneditas? |
| ¿Que no hay ninguna verdad que se resista |
| frente a dos pesos moneda nacional? |
| Vos resultás, -haciendo el moralista-, |
| un disfrazao… sin carnaval… |
| ¡Tirate al río! ¡No embromés con tu conciencia! |
| Sos un secante que no hace reír. |
| Dame puchero, guardá la decencia… |
| ¡Plata, plata y plata! ¡Yo quiero vivir! |
| ¿Qué culpa tengo si has piyao la vida en serio? |
| Pasás de otario, morfás aire y no tenés colchón… |
| ¿Qué vachaché? Hoy ya murió el criterio! |
| Vale Jesús lo mismo que el ladrón… |